lunes, 12 de noviembre de 2012

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL


Los primeros humanos, antes de que evolucionara el lenguaje, se comunicaban por medio de los gestos y la emisión de sonidos. Los animales continúan comunicándose de esta forma, algunos con unos sonidos realmente complejos o inaudibles para nosotros. Nos comunicamos de forma parecida a los animales, pero con la evolución de la palabra, una construcción con infinitas posibilidades,  hemos relegado al inconsciente los recuerdos de aquel lenguaje primitivo. Esto no significa que lo hayamos dejado de usar. Existen diferentes estudios sobre este aspecto.

 Una línea de investigación intenta responder a esta pregunta: ¿Tenemos un lenguaje ancestral que se almacena en nuestra memoria sin que haya aprendizaje? La prueba más citada por aquellos que creen en las expresiones universales es el estudio realizado en niños ciegos de nacimiento. Se ha observado que todos los bebés realizan una especie de sonrisa a partir de las cinco semanas, aun los ciegos, que de ninguna manera pueden imitar a las personas que los rodean. Los niños ciegos de nacimiento también ríen, lloran, fruncen el ceño y adoptan expresiones típicas de ira, temor o tristeza.

Otras investigaciones se han centrado en analizar los gestos en diferentes situaciones. Uno de los clásicos es Paul Ekman  que desde 1953, junto a Wallace Friesen han analizado todos los movimientos corporales en diferentes experimentos. Uno de los más famosos tenía como propósito tratar de aprender algo acerca del engaño. Cuando una persona miente, ¿cuáles son los detalles mínimos que la delatan? Todas las personas cuando mentían realizaron menos gestos de los que habitualmente acompañan una conversación, en cambio, la mayoría de los movimientos que hicieron tendían a ser nerviosos o sobresaltados: se pasaban la lengua por los labios, se frotaban los ojos, se rascaban, etcétera.

El alumnado del taller de psicología ha realizado un estudio sobre la comunicacioón no verbal en la cual han podido ejercitarse en todos los pasos que requiere una investigación, desde la búsqueda de información, el diseño, la recopilación de datos, análisis de los resultados, hasta la publicación de los mismos. ¿Las personas cuando mienten muestran un lenguaje corporal común?
 
 
Bibliografía recomendada: La comunicación no verbal. Flora Davis.

miércoles, 11 de abril de 2012

PERSONALIDAD (Del latín personae: máscara)


Si hacemos un recorrido por el cine encontraremos muchas historias sobre personas que sufren algún tipo de trastorno de personalidad, historias que reflejan el interés por la mente y se adentran en el conocimiento de la psicología humana.

En Vértigo, Alfred Hitchcock nos acerca a la impotencia y vulnerabilidad producida por un tipo de fobia.  Vértigo

El personaje que en Annie Hall, Woody Allen interpreta, podría ser un ejemplo de una persona que sufre un trastorno de ansiedad generalizada. Pensar que un leve dolor de estómago es fiel reflejo de un cáncer, que la tercera guerra mundial va a estallar encima de tu cabeza, que tu familia va a morir por un accidente de tráfico o que cualquier terrorista  va a poner una bomba en tu oficina, no es algo que le ocurra a todo el mundo sino que son las manifestaciones de un trastorno. Annie Hall  

El papel de Nicole Kidman en las Horas muestra lo que puede significar tener una depresión: Sentir una tristeza profunda sin un motivo aparente; la disminución del interés o la capacidad para el placer;  la insatisfacción por la propia vida; tener sentimientos de culpabilidad continuos; pérdida del apetito; insomnio o hipersomnia; pérdida de la energía; y por último, pensamientos recurrentes de muerte. Las Horas

En mejor imposible, Jack Nicholson  representa un papel formidable de lo que podría significar tener un trastorno obsesivo compulsivo. Es extremadamente cuidadoso con los gérmenes hasta tal punto que lleva guantes y sus propios cubiertos al restaurante donde almuerza. Pero, lo que es aun más extremo, solo puede estar bien si es la misma camarera la que le sirve. Su casa esta impecablemente desinfectada. En la calle, lo pasa realmente mal intentando esquivar cualquier lugar infectado; trata de llevar una vida  normal en apariencia, pero para los demás es un “chalado”. Mejor imposible

Desde el mundo del cine, se muestran estos trastornos dándoles humor, dramatismo o suspense, y sobre todo, glamur. Por supuesto, no tiene nada de glamuroso para aquel que lo padece en la vida real, es más, las enfermedades mentales siguen siendo desconocidas para muchas personas, un tema tabú para otras y las personas que las padecen todavía siguen siendo estigmatizadas.

De lo normal a lo patológico no hay más que un trecho.  Todos nosotros somos vulnerables y podemos sufrir algún tipo de trastorno psicológico en nuestra vida. Conocernos nos permite saber de nuestros puntos fuertes y débiles, de los rasgos que nos facilitan o dificultan en las relaciones con los demás. Desde los antiguos griegos ya existía el clásico aforismo “conócete a ti mismo” y es que conocer nuestra realidad interior nos hace acercarnos a la plenitud y como no, a la felicidad.

Para conocer una parcela de tu realidad interior puedes realizar un test de personalidad. Entre los más usados se encuentra el 16 PF de Cattell. En el siguiente enlace puedes encontrar un test on line basado en éste clásico de Cattell (16PF).


martes, 28 de febrero de 2012

Inteligencia emocional

"Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo".  Aristóteles



Goleman, en su libro “inteligencia emocional”, anuncia la caída del cociente intelectual y de las pruebas para medirlo como forma principal  de obtener una medida de la inteligencia. Para este autor, y otros como Sternberg, la inteligencia no es sólo lo que miden los test, es mucho más. Proclama que el optimismo, la motivación, la empatía o el autocontrol son los verdaderos responsables de del éxito académico, social o laboral. Para este autor, la inteligencia emocional no se puede medir con un test de papel y lápiz, especialmente la empatía, ya que, requiere ser observada en situaciones reales, poniendo a prueba la habilidad real de la persona.

Podemos hablar de cinco competencias principales:

El conocimiento de las propias emociones.

La capacidad de controlar  las emociones.

La capacidad de motivarse a uno mismo.

El reconocimiento de las emociones ajenas.

El control de las relaciones.

Todos somos diferentes en cuanto al desarrollo mayor o menor de cada uno de estos aspectos pero, lo que es más importante, todos podemos aprender y mejorar nuestra competencia emocional.
Existen algunos test on line que intentan medir algunos aspectos de la inteligencia emocional. Ponte a prueba y ve a este enlace.

martes, 10 de enero de 2012

PLASTICIDAD CEREBRAL

El sistema endocrino, el sistema nervioso y el código genético son las bases fisiológicas que aportan respuestas al porqué de nuestra conducta. Sabemos que aunque se pueden estudiar de forma independiente están interrelacionados. Conocemos cada día más acerca del funcionamiento de sistema nervioso gracias a la utilización de las nuevas técnicas como la tomografía, o la resonancia magnética, las cuales nos permiten observar al cerebro en acción y con detalle en su desarrollo.

A nivel cerebral, podemos encontrarnos con algunos interrogantes que Eduard Punset y Sarah Jane Blakemore  nos lo intentan aclarar.

Existen periodos críticos en el desarrollo de toda persona que no solo tiene que ver con los cambios hormonales, también el cerebro sufre cambios importantes.  ¿Qué pasa en el cerebro en la adolescencia?

Si nos ejercitamos en algún aspecto concreto,  como la música por ejemplo, ¿se producen cambios en nuestro cerebro con respecto a otras personas?

¿Qué son las neuronas espejo?

Si nos imaginamos realizando algo, ¿aprendemos?,  ¿se puede observar este aprendizaje en nuestro cerebro?, ¿también nuestro cerebro cambia?

¿Cuándo se aprende más, cuando estudiamos solos o cuando interactuamos con los demás?

Las conexiones neuronales que se pierden, ¿se pueden recuperar?

¿Qué significa que nuestro cerebro pueda reorganizar sus funciones?

¿Qué repercusiones tiene el ejercicio físico para el aprendizaje?

¿Qué repercusiones tendría todo esto para la educación?