martes, 2 de marzo de 2010

¿IMAGINACIÓN O PERCEPCIÓN?

Nuestros receptores sensoriales captan los estímulos (mecánicos, electromagnéticos o químicos) y lo transforman en impulsos nerviosos que las vías aferentes llevarán al centro de procesamiento. Es en nuestro cerebro donde percibimos, donde interpretamos la información recibida. Dependiendo de la sensibilidad de nuestros receptores captaremos una realidad y no otra.


Imaginemos por ejemplo: ¿Qué ocurriría se pudiéramos oír en cada momento el sonido de nuestro corazón o de nuestro músculos al moverse?, y ¿si pudiéramos captar un umbral mayor que nuestro espectro visible?, por ejemplo, las ondas ultravioleta o infrarroja o más aun, visión con rayos x. No cabe duda de que la realidad sería muy diferente.

Aunque lo que percibimos no sea una interpretación exacta de la realidad, le da sentido y, sobre todo, es tremendamente útil y necesario para vivir. Si percibimos un conjunto de sonidos nuestro cerebro reconstruye la armonía, busca en su archivo sonidos similares y lo reconoce como música. Si el sonido es un grito nuestro cerebro lo interpretará como amenaza y nos pondrá en alerta. Si lo que captan nuestros sentidos tiene interés para nosotros porque, por ejemplo, supone cubrir una necesidad biológica, la captaremos con más rapidez. Si lo que captamos es un sabor amargo rápidamente lo interpretaremos como algo perjudicial. Es por tanto una herramienta eficaz para nuestra supervivencia. Y aunque el receptor no sea tan potente nuestro cerebro suple sus propias limitaciones. Lo que lo hace una herramienta ilimitada.

Sin embargo, a veces, percibimos de forma ambigua, distorsionada o errónea, creemos percibir cosas que no son ciertas. Cuando el origen está en el propio estimulo, son las ilusiones ópticas y cuando su origen es el mal funcionamiento de nuestro cerebro estaremos hablando de las alucinaciones.
Conocer más sobre: percepción visual 
El cerebro construye la realidad

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada